Los incendios forestales que azotan la región amazónica de Bolivia no han dado tregua durante semanas, y algunos expertos ya no solo se preocupan por la estabilidad del ecosistema, sino también por la supervivencia de las especies locales. Jaguares, pumas, tucanes, parabas y otros mamíferos pequeños podrían tener sus días contados como resultado de estos fuegos que están fuera de control.

"La poca fauna que ha logrado sobrevivir en estos lugares prácticamente está destinada a morir, porque se ha quedado sin agua y sin comida por muchas decenas de kilómetros", indicó el director ejecutivo de la Fundación Naturaleza, Tierra y Vida (Nativa), Iván Arnold, en diálogo con EFE.

Las autoridades bolivianas han reportado que 1,8 millones de hectáreas han sido afectadas por los incendios. Por otro lado, algunas organizaciones ambientalistas han estimado que el daño ha superado ya los dos millones. El fuego ha afectado diversas reservas en las cercanías de los municipios Roboré, San Ignacio de Velasco, Concepción, San Matías, Chiquitania y Charagua.

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Los cerdos de monte están entre los animales afectados. Además, los incendios han acabado con la vida de miles de ejemplares de aves. Otras especies, como los jaguares y los osos hormigueros, son capaces de escapar el riesgo inmediato, pero también están en riesgo mortal si no pueden hallar un área donde tomar agua.

Muchas de las especies locales sufren un riesgo adicional, ya que estaban en peligro de extinción incluso antes de los incendios. El jaguar, en particular, es aún más vulnerable porque no tiene manada y deberá trasladarse a sitios donde pueda acceder con facilidad a alimentos. Podría trasladarse a zonas ganaderas cercanas, pero en tales territorios sería considerado una amenaza y podría estar en aún más peligro.

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Por su parte, aves como el tucán, las parabas o guacamayos, podrían migrar hacia las ciudades como resultado de la destrucción del hábitat al que naturalmente se trasladarían. Una vez allí, podrían ser atrapados o no hallar alimentos.

Fuente:

EFE