Una ola de calor avanza sobre el Ártico, derritiendo la capa de hielo de Groenlandia a una escala nunca antes vista y amenazando, sobre todo a Europa, con un aumento significativo del nivel del mar: un recordatorio de la crisis climática que no podemos esquivar.

[También te puede interesar: Un nuevo e inusual evento en el ártico preocupa a los científicos]

Groenlandia, la isla más grande del mundo con casi tres veces el tamaño de Francia, ahora vive cambios ambientales extremos que podrían dejar el Ártico libre de hielo para 2030 si no se toman medidas.

En esta isla, hogar de solo 56.000 personas, hace 10 años los niños residentes de Qaanaaq, una de las ciudades más septentrionales del mundo, situada a 700 millas al norte del Círculo Polar Ártico, no chapoteaban en el mar como en este momento.

Está sucediendo aquí y ahora

Al igual que en Europa occidental, se ha levantado una ola de calor con temperaturas récord. A fines de julio, el aire caliente se movió hasta el norte de Groenlandia y el medidor llegó a los 22° C el 1 de agosto, cuando el máximo promedio es de alrededor de 7° C.

Una cuarta parte de Groenlandia está enterrada debajo de una capa de hielo de dos millas de espesor, gran parte de la cual tiene tres millones de años. Pero en un abrir y cerrar de ojos, ha comenzado a derretirse, y mucho más rápido de lo que predijeron los modelos de cambio climático.

[También te puede interesar: Reducir el calentamiento global en 0,5 °C hace la diferencia entre la vida y la muerte, según la ONU]

Los residentes de Qaanaaq viven con una imagen de fondo de los hermosos icebergs y el hielo marino que se derrite por completo. Los glaciares en retirada están teniendo un impacto devastador en las especies, los hábitats y la vida humana.

El 31 de julio fue el día de derretimiento más grande desde al menos 2012, cuando el 97% de la lámina experimentó derretimiento.

Los estudios encontraron que los períodos de derretimiento del hielo como el que se vio hace siete años generalmente ocurren cada 250 años. Una ocurrencia tan rápida es una señal importante de lo rápido que está cambiando el clima, advierten los expertos.

Una ola de calor se está apoderando del Ártico, derritiendo la capa de hielo de Groenlandia


¿Qué pasaría si todo el hielo de Groenlandia se derritiera?

Actualmente, la Tierra tiene hielo permanente y flotante en la Antártida, el Océano Ártico y Groenlandia, además de glaciares permanentes mucho más pequeños en diversas regiones montañosas del mundo. La evidencia geológica indica muy claramente que en el pasado los casquetes polares fueron mucho más grandes en extensión y alternativamente, otras capas de hielo eran prácticamente inexistentes.

Existen aproximadamente 30 millones de kilómetros cúbicos de hielo en los casquetes polares y los glaciares del mundo, pero esto está cambiando a pasos agigantados por el cambio climático.

"Si todo el hielo de Groenlandia se derritiera, elevaría el nivel del mar en 21 pies, lo que significa que ciudades como Londres, Sydney y Nueva York quedarían bajo el agua y todo Bangladesh desaparecería", dice Mark Wright, director de ciencias de WWF.

La pérdida del permafrost acelera el calentamiento global

El permafrost es la capa de suelo permanentemente congelado —pero no siempre cubierto de hielo o nieve— de las regiones muy frías o periglaciares. Cubre alrededor del 24% de la masa terrestre expuesta del hemisferio norte, donde viven alrededor de 35 millones de personas.

Algunos tipos de permafrost llevan congelados decenas o cientos de miles de años. Pero cuando el permafrost se derrite, la materia orgánica comienza a descomponerse, liberando gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono y el metano, que aumentan las temperaturas globales.

"El Ártico es fundamental para la comprensión del clima global", asegura el científico Charles Miller, del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL, por sus siglas en inglés), de la NASA. "El cambio climático ya está ocurriendo en el Ártico, a una velocidad que no le da tiempo a los ecosistemas para adaptarse. Observar el Ártico es como observar a un canario en una mina de carbón de todo el sistema de la Tierra".

"El permafrost se está calentando más rápidamente que la temperatura del aire del Ártico, de 1,5 a 2,5 grados centígrados en tan sólo los últimos 30 años.", señala Miller.

"Cuando el calor de la superficie de la Tierra penetra en el permafrost, amenaza con movilizar estas reservas de carbono orgánico y liberarlo a la atmósfera en forma de dióxido de carbono y metano, alterando de este modo el equilibrio del carbono del Ártico, y agravando enormemente el calentamiento global".

¡esta es la realidad del cambio climático!

Fuentes:

Mirror

NASA

Tendencias21