Con una superficie aproximada de 2 metros cuadrados y un peso de 5 kilogramos en adultos, la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo.

Es nuestra primera defensa contra las agresiones del ambiente: el frío, el calor, el viento, el sol... Todos nuestros órganos se encuentran protegidos gracias a la piel.

Es por eso que es tan importante cuidarla, pero hay que tomar distintas precauciones en cada estación. Aquí te contamos qué es lo que debes hacer.

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Otoño

En esta época en que disminuye la temperatura y la intensidad del sol, pero aún no hay tantos días de frío, se recomienda disminuir el factor de protección solar. También se pueden aplicar aceites hidratantes o cremas reparadoras que ayuden a regenerar la piel.

Puedes complementar el cuidado sumando a tu dieta alimentos ricos en vitamina C, E y zinc, como el cacao. Estos te ayudarán a mejorar tu respuesta inmune frente a posibles resfríos que suelen suceder en esta estación.

Invierno

En el invierno, con la mayor cantidad de días de frío, lluvia y viento, la piel se expone a cambios bruscos de temperatura, sobre todo porque entramos y salimos de lugares muy calefaccionados.

Como resultado, la piel se reseca y es importante usar hidratantes de labios, rostro y manos. Además, se recomienda aplicarse lágrimas en los ojos si es que se sienten secos.

Si eres de las personas a las que el invierno les genera enrojecimiento en la piel, puedes aplicarte descongestivos faciales con base natural, como manzanilla.

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El rostro de una mujer con pétalos de flores

Primavera

En primavera, se recomienda usar un protector solar alto, ya que la radiación ultravioleta comienza a ser más perjudicial. También se aconseja hidratar la piel de forma continua.

Puedes usar una crema reparadora para ayudar a regenerar la barrera cutánea.

Verano

En esta época de calor y actividades al aire libre, lo más importante es proteger la piel de los daños que puede producir el sol. Usar protección en todo momento, especialmente si pasamos gran parte del día en el exterior, es el mejor consejo para cuidar la piel en verano.

El factor de protección debe ser alto (más de 30), y si nos bañamos en el mar o la piscina, debemos reforzar la aplicación, cuidando también las zonas del cuello, las orejas y la nuca.

Además, es importante una buena hidratación. Con el calor se produce una mayor pérdida de agua. Por eso es importante no solo usar cremas hidratantes, sino también beber ocho vasos de agua por día, como mínimo.

Otro consejo para esta estación es consumir alimentos ricos en ácidos grasos omega 3, como aguacate o frutos secos, que restauran la barrera cutánea. También se recomienda ingerir vitamina C, presente en cítricos, y vitamina E, como semillas y aceites. Ambas actúan como antioxidantes.

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Fuentes:

Infobae

Fundación piel sana