El COVID-19 afectaría con mayor gravedad a quienes padecen obesidad y a quienes son más sedentarios. Paradójicamente, las restricciones sociales impuestas y los cambios aparejados en el ritmo de vida pueden llevarnos a alimentarnos inadecuadamente y a reducir el nivel de actividad física, dificultando las oportunidades de mejorar nuestro estilo de vida. Entonces, ¿Cómo cuidar nuestra salud en un contexto de pandemia?

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2020, que el porcentaje de personas con sobrepeso y obesidad se triplicó en las últimas décadas, constituyendo un problema de salud pública a nivel mundial y considerándose una pandemia por parte de esta entidad.

El exceso de peso aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2, enfermedades articulares y respiratorias, lo que hace necesario tomar medidas para prevenirlo. Por otra parte, el nuevo coronavirus se ha propagado mundialmente afectando el sistema respiratorio de los infectados y poniendo en riesgo la vida de las personas. Numerosos estudios han establecido una relación directa entre sobrepeso/obesidad y el riesgo de enfermar gravemente por coronavirus.

obesidad sobrepeso
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Esto nos demuestra la importancia de prevenir un aumento excesivo de peso, alimentarnos de manera saludable y realizar actividad física a diario. Si ya tenemos sobrepeso o sospechamos que padecemos de obesidad, es muy importante buscar un profesional idóneo que nos ayude con un tratamiento integral y personalizado.

Para prevenir un aumento excesivo de peso y teniendo en cuenta las medidas restrictivas que se toman por el contagio comunitario del COVID, las siguientes pueden ser estrategias útiles para llevar a cabo:

- Comer alimentos variados todos los días: legumbres, cereales integrales, hortalizas, frutas, carnes sin grasa visible, lácteos descremados y huevos.

- Distribuir las ingestas en 4 o 5 comidas al día, evitando picoteos entre comidas.

- En las comidas, servirse un plato. Intentar no repetir.

- Evitar el consumo de frituras, embutidos, productos de copetín, gaseosas, jugos concentrados, y moderar el de sal (5 gr diarios= una cucharadita de té) y azúcar.

- Si queremos comer dulces, siempre es mejor si lo elaboramos en casa: tortas, flan, postres, helados, alfajores.

- Panificados preferentemente integrales (aportan fibra y nos dan sensación de saciedad por más tiempo), regular las porciones en comidas previamente planificadas.

- Hidratarse con agua.

- Realizar una lista de compras a conciencia, evitando comprar alimentos que nos generan adicción. Estos productos adictivos son ricos en grasas y azúcares, como por ejemplo las galletas dulces, productos de pastelería, de copetín, y demás ultraprocesados.

alimentacion saludable

Otro pilar importante para mantener nuestra salud es la realización de actividad física programada y sostenida, es decir, planificada en cuanto a que tipo de actividad, donde y cuánto tiempo vamos a realizarla y sostenerla de manera constante en el tiempo. Un estudio reciente en 50.000 adultos llevado a cabo por profesionales de California y publicado en la “British journal of sport medicine”, concluyó que la realización de actividad física constante se asocia a un menor riesgo de enfermar de manera grave por COVID, o bien, quienes son más inactivos presentan mayor riesgo de enfermar gravemente por COVID.

¿Qué estamos esperando? ¡A movernos!

Aquí van un par de consejos: Realizar actividad física todos los integrantes de la familia a diario. La OMS recomienda según la edad:

- menores de 5 años: actividad física de cualquier intensidad, 180 minutos diarios.

- entre 5 y 17 años: actividad física moderada o alta, 60 minutos diarios.

- mayores de 18 años: actividad física moderada, 150 minutos semanales.

Podemos subir y bajar escaleras, caminar en el patio, o en el barrio si las medidas lo permiten, realizar algún juego entre dos o tres personas (patear la pelota), hacer ejercicio localizado.

Contar pasos: nos ayuda a darnos cuenta aquellos días que estamos más sedentarios. Existen diversas opciones para contar pasos, desde aparatos cuentapasos como pulseras y relojes hasta aplicaciones para instalar en los teléfonos móviles.

Además, para mantener nuestra salud no solo debemos alimentarnos bien y movernos, también debemos cuidar nuestras emociones y nuestra salud mental para poder llevar a cabo todo lo anterior. Para ello se aconseja:

Establecer una rutina para organizar los momentos de sueño, ocio, trabajo, aseo, alimentación y actividad física. Mantenerse informado con fuentes confiables y evitar abrumarse por exceso de información. Mantener contacto social regular según lo permitido, personal o telefónicamente.

Controlar el tiempo en pantallas de toda la familia, no excederse frente a videojuegos, usar adecuadamente las redes sociales.

Ser solidario: ayudar a quienes están en una situación muy complicada, apoyar al sector sanitario, no discriminar.

Fuentes:

Organización Mundial de la Salud (1 de abril de 2020). Obesidad y sobrepeso.

Organización Mundial de la Salud. (2020) Sanos en casa- actividad física.

Sallis R, Young DR, Tartof SY, et al. Physical inactivity is associated with a higher risk for severe COVID-19 outcomes: a study in 48 440 adult patients. British Journal of Sports Medicine.2021. doi: 10.1136/bjsports-2021-104080.

Serra-Valdés M. Las enfermedades crónicas no transmisibles y la pandemia por COVID-19. Revista Finlay. 2020. Disponible en: http://www.revfinlay.sld.cu/index.php/finlay/article/view/846