Este fin de semana, lluvias intensas generaron inundaciones repentinas en varios países del mundo, desde Estados Unidos hasta India, Japón, China, Reino Unido y España.

Veintidós personas murieron cuando las inundaciones hicieron colapsar un puente y destruyeron numerosas viviendas en el estado indio de Himachal Pradesh, el domingo (9.07.2023). El comienzo de la temporada monzónica, cargado de precipitaciones extremas, hizo que en varios distritos de ese estado norteño cayera en un día la misma cantidad de lluvia que normalmente cae en un mes. El diluvio también fue responsable de deslizamientos de tierra en Pakistán. Y ahora se pronostican lluvias aún más intensas, según el departamento meteorológico, lo que podría provocar carreteras inundadas, atascos de tráfico y cortes de energía en toda la región.

Las fuertes lluvias también provocaron inundaciones en el Valle del Hudson, en Nueva York, el domingo (9.07.2023) por la noche. Al menos una persona murió. Bryan Jackson, un meteorólogo del Centro de Pronóstico del Tiempo del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos, dijo a Reuters que un patrón climático más típico de los meses más fríos se había formado hacia el norte y estaba interactuando con la humedad regular del verano. Pensilvania y el sur del estado de Nueva York fueron los más afectados por la lluvia el domingo, pero el servicio meteorológico pronosticaba inundaciones repentinas generalizadas y extremas en partes del estado de Nueva Inglaterra este lunes.

Días antes, las inundaciones repentinas en la ciudad de Zaragoza, en el noreste de España, provocaron que automóviles fueran arrastrados por las calles inundadas.

"El aire más cálido puede transportar más vapor de agua. El calor récord trae lluvias récord, y estas traen inundaciones récord", tuiteó Eric Holthaus, un meteorólogo y periodista climático que vive en EE. UU., quien también señaló que las temperaturas podrían superar los 47 grados centígrados en España esta semana.

Las fuertes tormentas de verano también provocaron inundaciones repentinas en la ciudad de Sheffield, en el norte del Reino Unido, el 9 de julio.

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Adaptación y resiliencia ante las inundaciones

¿Cómo pueden adaptarse las comunidades, en países como Alemania o Pakistán, a las lluvias récord debidas al empeoramiento de la crisis climática, y limitar los daños?

Lamia Messari-Becker, ingeniera civil y profesora de Edificación Sostenible y Diseño en la Universidad de Siegen, dijo a DW en 2021, sobre las inundaciones que se saldaron con al menos 200 vidas en el oeste de Europa, que vale la pena tener en cuenta la arquitectura resistente a terremotos. En edificios de ese tipo, la profundidad de los fundamentos, el diseño estructural y los materiales de construcción se eligen específicamente para poder enfrentar las inundaciones extremas.

"Necesitamos reforzar los sótanos para que también se puedan llenar de agua, y la gente pueda ponerse a salvo rápidamente”, dijo Messari-Becker. "También se trata de las medidas de refuerzo necesarias para las paredes exteriores, para los techos", añadió

Otras medidas destacadas por los expertos incluyen válvulas de retención en las conexiones de alcantarillado, que evitan que las aguas de la inundación regresen a las casas, y la impermeabilización de ventanas y puertas en los niveles inferiores de los edificios.

También el aceite combustible puede penetrar profundamente en la mampostería y hasta dañar edificios vecinos, dijo a DW Annegret Thieken, profesora e investigadora de desastres naturales de la Universidad de Potsdam, en 2021.

Ciudades resistentes al clima

Sin embargo, no es suficiente enfocarse solo en la edificación. Es necesario controlar las aguas antes de que tengan la posibilidad de inundar los sótanos en las ciudades, en primer lugar, reforzando los embalses y las presas que pueden ayudar a absorber el torrente que surge repentinamente.

En 2021, las devastadoras inundaciones en la región del río Ahr, al sur de la ciudad alemana de Bonn, demostraron que las pequeñas corrientes que fluyen a través de valles estrechos, donde las aguas no tiene mucho lugar para expandirse, pueden convertirse en torrentes mortales en cuestión de pocas horas. En esos lugares, Messari-Becker dijo que las presas y los diques deben levantarse y expandirse para proteger mejor a las ciudades de los altos niveles de agua.

Pero eso no es barato. Extender un dique, por ejemplo, puede costar, como mínimo, 1 millón de dólares.

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Trabajar con la naturaleza, no en contra de ella

Ingenieros y planificadores tienen que hallar formas de trabajar con la naturaleza, y no en contra de ella, tratando de controlarla. Se debe permitir que las vías fluviales corran según lo previsto por la naturaleza, y no se alteren ni enderecen o corrijan, ya que hacerlo concentra y acelera aún más los volúmenes de agua durante una inundación, dicen los expertos.

En lugar de confinar los ríos, hay que hacer retroceder los diques para dejar espacio para las llanuras aluviales, espacios verdes abiertos que pueden servir como depósitos de desbordamiento durante las inundaciones. Estos lugares se expandieron a lo largo del río Elba en el este de Alemania, luego de varias inundaciones destructivas a principios de la década de 2000.

Otro enfoque es volver más permeables las áreas urbanas, de modo que el agua pueda ser absorbida más fácilmente a través de una superficie más amplia, y no se concentre en lugares específicos. Ese concepto está relacionado con un nuevo modelo de planificación, el de las "ciudades esponja”

La idea es canalizar el agua de lluvia desde techos, plazas y calles, hacia zanjas en el costado de las calles. Eso permitiría que el exceso de agua se drene naturalmente y se agregue al agua subterránea local, reduciendo la carga en la infraestructura de gestión del agua. También se instalarían cisternas de respaldo para recolectar el desbordamiento y esa agua podría usarse para regar los espacios verdes de la ciudad.

Preparar a la gente para lo peor

Todas esas medidas no ayudan si la gente no sabe cómo actuar en caso de la llegada de una gran masa de agua. Es urgente concienciar a la población sobre eso, dijo Boris Lehmann, profesor de ingeniería hidráulica de la Universidad Técnica de Darmstadt. "Especialmente en el caso de inundaciones repentinas causadas por el clima extremo, no solo se trata de agua, sino también de una gran cantidad de basura flotante y de otras cosas que se desplazan con el agua”, dijo, y agregó que existe el riesgo de ahogarse o ser aplastado.

Por eso son tan importantes las campañas para enseñarle a la gente cómo reaccionar en esas situaciones extremas, por ejemplo, cómo escapar de un automóvil atrapado en una corriente. Lo más importante es "escapar rápidamente del agua y buscar un lugar seguro lo antes posible”, dijo. "Deberíamos empezar a enseñar esas normas de conducta en las escuelas primarias. En caso de emergencia, pueden salvar vidas”.

Fuente: DW.